En una conferencia de prensa celebrada el jueves 21 de mayo, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, denunció lo que calificó como una campaña de desprestigio contra su gestión, motivada por las críticas al uso del color morado y la imagen del ajolote en la revitalización urbana.
Brugada sostuvo que los ataques no se limitan al color, sino que pretenden desacreditar al gobierno al afirmar que "solo se está pintando la ciudad" y que se estarían vulnerando normas de señalética institucional, sin que se haya presentado evidencia concreta de dichas normas.
Para contrarrestar la narrativa, la mandataria enumeró los proyectos en marcha:
Respecto al color morado, la gobernadora explicó que su elección no es arbitraria; representa la lucha por los derechos de la mujer y busca visibilizar esa causa en la capital. En cuanto al ajolote, animal endémico de Xochimilco, lo describió como un símbolo de orgullo local y parte de la estrategia de "ajolotización" de la ciudad.
Brugada concluyó con una pregunta a sus críticos: "¿A quiénes les gusta que la ciudad siga gris?" y reiteró que la transformación visual es parte de un proyecto integral que va más allá de la estética superficial.