El jueves 21 de mayo se sobrecalentó un tanque de almacenamiento de metacrilato de metilo —un líquido inflamable y volátil usado en la fabricación de piezas plásticas aeroespaciales— en la planta de GKN Aerospace ubicada en Garden Grove, condado de Orange, California. El tanque, cuya capacidad oscila entre 22,700 y 26,500 litros, comenzó a liberar vapores al aire, generando una amenaza inminente de explosión o de derrame químico.
Ante la imposibilidad de detener la fuga durante la noche, el jefe de bomberos de Garden Grove, Craig Covey, declaró que el escenario más seguro era preparar un derrame controlado, evitando así una explosión y la formación de una nube tóxica. Las autoridades locales emitieron órdenes de evacuación para los residentes de Garden Grove y ampliaron la medida a cinco municipios vecinos —Cypress, Stanton, Anaheim, Buena Park y Westminster—, sumando cerca de 40,000 personas bajo alerta.
Hasta el momento no se reportan heridos y la causa exacta de la fuga sigue sin determinarse. Los equipos de emergencia están instalando barreras de contención para impedir que el químico llegue a los sistemas de drenaje pluvial o a los canales que desembocan en el océano, minimizando el riesgo de contaminación ambiental.
Las autoridades continúan monitoreando la temperatura del tanque y la concentración de vapores, mientras coordinan con agencias estatales y federales para garantizar la seguridad de la población y la protección del medio ambiente. Se mantendrá informada a la comunidad sobre cualquier cambio en la situación y se evaluarán las medidas necesarias para la reubicación definitiva de los residentes evacuados.