La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que la movilización programada para el domingo 31 de mayo, con motivo del octavo aniversario de la Cuarta Transformación (4T), no será únicamente una celebración de logros, sino una respuesta activa a la ofensiva articulada por la derecha tanto a nivel nacional como internacional.
En una conferencia de prensa el 25 de mayo, Sheinbaum señaló que sectores conservadores de Argentina, España, Estados Unidos y otros países se organizan con instituciones para “afectar a los gobiernos que representan al pueblo”. Según la mandataria, esa alianza se traduce en una campaña coordinada de desinformación en redes sociales y medios de comunicación, cuyo objetivo es debilitar a los gobiernos progresistas de la región.
“Esa ofensiva en las redes y en los medios está articulada. ¿Qué tenemos que hacer? Seguir defendiendo lo nuestro, nuestra historia, nuestro orgullo y un gobierno que defiende a su pueblo”, afirmó la presidenta, añadiendo que la movilización será un acto de unidad, soberanía, independencia, libertad y una democracia que representa al pueblo, no a las élites.
Sheinbaum también informó que, aunque aún se revisa el lugar exacto del evento, descartó el Zócalo de la Ciudad de México por la ocupación de otras actividades. El objetivo, según la mandataria, es demostrar que la 4T se encuentra en “un muy buen momento” pese a los intentos de opacarla.
El llamado final de Sheinbaum fue a mantenerse informados y movilizados para que el discurso de incertidumbre y presión extranjera no influya en el rumbo del país, reiterando que la esencia de la 4T es la cercanía con el pueblo y la defensa de los derechos conquistados.