La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ha dictado la retirada del ajolote gigante que la administración de la Ciudad de México, encabezada por la gobernadora Clara Brugada, instaló en la explanada del Estadio Banorte, que durante la Copa del Mundo será renombrado como Estadio Ciudad de México.
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) confirmó que la figura, concebida como símbolo urbano del gobierno capitalino, infringe los acuerdos comerciales establecidos para el Mundial 2026. Según la directora del IMPI, Carolina Pérez Luna, cualquier elemento visual que pretenda asociarse con la Copa del Mundo sin autorización oficial de la FIFA está prohibido.
En virtud de los contratos firmados entre la capital y la FIFA, el ajolote será reemplazado por el jaguar Zayu, mascota oficial del certamen. La FIFA ya registró 357 marcas relacionadas con el evento, entre ellas “Copa Mundial de la FIFA”, “Mundial 2026” y las mascotas oficiales.
A dos semanas del partido inaugural entre México y Sudáfrica, el gobierno de la Ciudad de México aún no ha retirado la escultura, pese a que la Federación Mexicana de Fútbol entregó oficialmente los tres estadios sede: Estadio Azteca (Ciudad de México), Estadio BBVA (Monterrey) y Estadio Akron (Guadalajara).
El conflicto se inserta en una polémica mayor sobre la “ajolotización” de los espacios públicos y la expansión del color morado, emblema de la administración de Brugada y de luchas feministas. Expertos en psicología ambiental y sociología urbana señalan que la resistencia ciudadana no recae en el color, sino en la percepción de que los cambios visuales abruptos alteran la identidad y el significado tradicional de los entornos urbanos.