La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, compareció este miércoles 27 de mayo ante la Fiscalía General de la República (FGR) en la colonia Doctores, Ciudad de México, en el marco de la investigación sobre la presencia de agentes de la CIA en el operativo que dio con un narcolaboratorio en el municipio de Morelos, Chihuahua.
Al concluir su testimonio, Campos lanzó un mensaje público en el que denunció un "uso político de las instituciones federales" y acusó a la autoridad de intentar "fabricarle un caso" bajo la simulación de una citación como testigo. La mandataria sostuvo que no se respetaron las formas ni la protección constitucional que le corresponde como gobernadora estatal.
En el lugar de la comparecencia la esperaron figuras del Partido Acción Nacional (PAN), entre ellas el presidente nacional del partido, Jorge Romero Herrera; los alcaldes Mauricio Tabe Echartea (Miguel Hidalgo) y Alessandra Rojo de la Vega (Cuauhtémoc); el exsecretario de Gobernación Roberto Gil Zuarth; el excandidato presidencial Ricardo Anaya y el senador Germán Martínez, quienes brindaron su respaldo a la gobernadora.
Campos contrastó su situación con la del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por autoridades extranjeras por presuntos vínculos con el narcotráfico, y afirmó que mientras a ella se le persigue "sin pruebas", a otros funcionarios en circunstancias similares se les otorga "impunidad absoluta".
La comparecencia ante la FGR no es el único proceso legal que enfrenta la gobernadora. Esta semana recibió un segundo citatorio, ahora de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, derivado de una denuncia del senador Javier Corral Jurado por presunto secuestro; la fiscalía capitalina aclaró que se trató de una notificación de audiencia tras determinar que no existía delito que perseguir.
Paralelamente, once legisladores de la bancada de Morena en el Congreso de Chihuahua presentaron una solicitud de juicio político contra Campos, la cual deberá ser ratificada a más tardar el 29 de mayo.
Al cerrar su intervención, la gobernadora dirigió un llamado a la ciudadanía: "Hoy no hablo por mí, hoy hablo por México", y exhortó a levantar la voz ante lo que describió como un retroceso en las garantías individuales.