El secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, descartó rotundamente la posibilidad de aparecer en la boleta presidencial de 2030. En una entrevista con Azucena Uresti, el funcionario declaró que su única prioridad es el cargo que le ha sido conferido por la presidenta Claudia Sheinbaum y que cualquier ruta paralela sería “irresponsable” y una falta de respeto al trabajo del gabinete y de las fuerzas de seguridad.
García Harfuch subrayó que permanecerá en su puesto hasta que la presidenta decida lo contrario, pues su encargo depende de una designación presidencial. “No hay manera de que pueda pensar en algo que no sea ser secretario de Seguridad hasta que la señora presidenta lo disponga”, afirmó.
El comentario llega cuando el secretario encabeza las encuestas de popularidad del gabinete federal, alcanzando un 74 % de aprobación, cifra que lo sitúa por encima de figuras como Marcelo Ebrard (57 %) y Mario Delgado (47 %). Sin embargo, el propio Harfuch atribuye este resultado al trabajo conjunto de la Guardia Nacional, la Marina, el Ejército, el Centro Nacional de Inteligencia y otras instituciones que forman la estrategia de seguridad.
El funcionario explicó que la Secretaría de Seguridad no permite una agenda paralela porque la violencia y el narcotráfico son asuntos absorbentes que demandan toda su atención. Señaló que sería irresponsable distraerse de esa tarea mientras sus compañeros arriesgan la vida en todo el territorio nacional.
En el contexto de la próxima sucesión presidencial de 2030, varios sondeos internos de Morena ubican a García Harfuch como el perfil mejor posicionado: 45.8 % de preferencia en la encuesta de Gobernarte (abril) y 30.10 % en el estudio de Cripeso, superando ampliamente a Marcelo Ebrard.
A pesar de su alta valoración, la inseguridad sigue siendo el principal problema percibido por la población, lo que genera una brecha entre la aprobación del funcionario y la percepción de la situación de seguridad. García Harfuch explicó que el reconocimiento público ayuda a identificar la estrategia, pero que el trabajo real recae en cientos de mujeres y hombres desplegados en zonas complejas.
La presidenta Sheinbaum, por su parte, celebra mensualmente actos privados en Palacio Nacional para reconocer a los elementos del Ejército, Marina, Guardia Nacional y demás instituciones que ejecutan la política de seguridad, sin difusión mediática.