El senador Enrique Inzunza Cázarez retomó sus funciones legislativas el viernes 29 de mayo de 2026, tras una licencia que duró menos de lo que duró el periodo extraordinario que la motivó. La presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, informó a la asamblea que Inzunza había enviado una comunicación firmada en la que anunciaba su reincorporación a partir de esa misma fecha.
Inzunza había solicitado la licencia el jueves 28 de mayo, con vencimiento a las 15:00 horas del viernes. La solicitud fue aprobada en el pleno y el arquitecto Omar López Campos tomó protesta como su suplente. Sin embargo, la licencia resultó ser de corta duración: a las 12:39 del jueves, el senador publicó en su cuenta de X que se encontraba en la Ciudad de México y había asistido al Senado el día anterior, aunque su presencia no fue constatada en el pleno.
Horas después, el medio Ríodoce lo ubicó en Culiacán, donde asistió a la ceremonia de graduación de la Prepa del Tecnológico de Monterrey, acompañado por su esposa, la magistrada Claudia Meza, y sus hijos. Ante los reporteros, Inzunza limitó su respuesta a “No, este es un evento familiar”. Su única aparición pública documentada desde el 29 de abril había sido el 22 de mayo, cuando el senador Javier Corral confirmó haberlo visto en el Country Club de Culiacán.
Según la periodista Leti Robles de la Rosa, Inzunza estuvo en el recinto del Senado el jueves, pero solo en una reunión privada de cinco horas con el senador Nacho Mier, sin participar en el pleno. El viernes no volvió al edificio.
El senador sigue bajo investigación en el expediente S9 23 Cr. 180, incorporado el 29 de abril por el Distrito Sur de Nueva York, que lo acusa, junto al gobernador Rubén Rocha Moya y ocho funcionarios, de conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y dispositivos explosivos, y conspiración para usar artefactos explosivos. La acusación sostiene que Inzunza habría asistido a una reunión entre Rocha Moya y el cártel de Los Chapitos tras la elección de junio de 2021, pactando el control del cuerpo policial estatal por parte de la organización criminal.
Inzunza rechaza los cargos, calificándolos de “ataque e insidia contra Morena y AMLO”, y asegura que demostrará su inocencia desde su curul. El 26 de mayo compareció ante la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán sin acompañamiento jurídico, declarando que actuó como su propio abogado y sin ampararse en la inmunidad constitucional del artículo 111 ni en la excepción del artículo 90 del Código Nacional de Procedimientos Penales.
Ese mismo día, el exdirector de la Policía de Investigación del Estado, Marco Antonio Almanza Avilés, también compareció ante la FGR, negando vínculos con grupos delictivos. El vocero de la FGR, Ulises Lara López, informó que cinco de los diez acusados ya habían comparecido ante la fiscalía y que ninguno posee ficha roja de Interpol.
El regreso de Inzunza al Senado ocurre en medio de una intensa presión mediática y judicial, y plantea interrogantes sobre la efectividad de las licencias legislativas y la responsabilidad de los funcionarios bajo investigación por graves delitos.