En la Tercera Sesión Extraordinaria del Senado, celebrada del 28 al 29 de mayo de 2026, se aprobó la reforma constitucional que incorpora una nueva causal de nulidad electoral por intervención extranjera. El dictamen obtuvo 85 votos a favor y 42 en contra.
La modificación al artículo 41 establece que cualquier acto de injerencia proveniente del exterior que impacte los comicios podrá ser motivo para invalidar una elección, siempre que se demuestre su efecto sobre el resultado.
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, defendió la iniciativa señalando casos de financiamiento y campañas digitales provenientes de fuera de México que, según ella, han influido en la vida política nacional. "México debe proteger su soberanía y garantizar que las decisiones democráticas correspondan únicamente al pueblo mexicano", afirmó.
El debate en la Cámara Alta estuvo polarizado. Senadores de Morena y sus aliados argumentaron que la reforma es esencial para blindar la democracia, mientras que integrantes del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano advirtieron sobre la ambigüedad del concepto de "intervención extranjera" y su posible uso discrecional contra organizaciones civiles, medios de comunicación o observadores internacionales.
El texto aprobado otorga a las autoridades electorales facultades para investigar financiamiento ilegal, campañas de desinformación originadas en el extranjero y cualquier acción destinada a influir en el resultado electoral.
Una vez remitido a los congresos locales, la reforma requerirá el respaldo de al menos 17 legislaturas estatales para su promulgación. Posteriormente, será publicada en el Diario Oficial de la Federación y entrará en vigor.
Especialistas electorales consideran que la medida abre una nueva etapa en la regulación de los procesos democráticos, especialmente ante el auge de campañas digitales internacionales. No obstante, advierten la necesidad de definir con precisión los criterios jurídicos que delimiten qué constituye una intervención extranjera y bajo qué circunstancias se podrá anular una elección.