La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó este 31 de mayo su segundo informe de rendición de cuentas en el Monumento a la Revolución, resaltando los logros en soberanía energética y subrayando que el país no tolerará injerencias extranjeras.
Sheinbaum anunció la incorporación de seis plantas de ciclo combinado, que aportan 3,000 megavatios (MW) a la red eléctrica, y estableció la meta de sumar 32,000 MW adicionales antes de concluir su sexenio, elevando la participación de energías renovables del 24 % al menos al 38 % de la generación nacional.
En el sector petrolero, la mandataria informó que la deuda de Pemex se redujo en 20,000 millones de dólares y que el Sistema Nacional de Refinación procesa más de 1.3 millones de barriles diarios, gracias a la refinería de Dos Bocas y la adquisición de la refinería Deer Park. Además, señaló la finalización próxima de las plantas coquizadoras de Tula y Salina Cruz, y el inicio del rescate de la petroquímica nacional con proyectos en Escolín, Cosoleacaque y Cangrejera, así como el fortalecimiento de la producción de fertilizantes por parte de Pemex.
El gobierno también informó que 13,893 comunidades históricamente olvidadas ya cuentan con suministro eléctrico, lo que representa un avance significativo en la inclusión energética.
En materia de política exterior, Sheinbaum reiteró que México no acepta injerencias y que los procesos de cooperación y extradición deben respetar la soberanía nacional. Este mensaje se dio en el contexto de una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre la presencia de agentes de inteligencia de Estados Unidos en un operativo en Morelos, Chihuahua, en abril, que resultó en la muerte de dos agentes estadounidenses y dos funcionarios mexicanos. La presidenta afirmó que dichos agentes operaron sin autorización de la Secretaría de Relaciones Exteriores, violando la Ley de Seguridad Nacional, y recordó que solo la Federación puede establecer acuerdos de seguridad con otros países.