La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) elevó la tensión al declarar que «ya no está para diálogo», tras una serie de protestas que incluyeron el derribo de figuras de la Copa Mundial en Paseo de la Reforma, el bloqueo de Circuito Interior y la ocupación de siete plazas comerciales en Oaxaca.
En la Ciudad de México, manifestantes con cuerdas derribaron y quemaron cinco esculturas de futbolistas de Bélgica, Francia y España, manteniendo en pie solo la figura del uniforme verde de México. El bloqueo de la avenida duró tres horas y se acompañó de la interrupción del tráfico en ambos sentidos de Circuito Interior.
En Guerrero, un grupo armado ingresó al estacionamiento del Congreso de Chilpancingo, destrozando al menos una docena de vehículos y tratando de irrumpir en el recinto, detenido por vallas metálicas.
En Oaxaca, la Sección 22 de la CNTE tomó los accesos de las plazas Bella, Santa Rosa, del Valle, Oaxaca, Macroplaza, Madero, Crystal y un Walmart, como parte del segundo día de huelga nacional del magisterio.
En Chiapas, la Sección 7 ocupó casetas de cobro de autopistas, exigiendo una cuota “voluntaria” de 50 pesos para financiar el traslado de docentes a la capital.
Previo a estas acciones, dirigentes de la CNTE se reunieron en la Secretaría de Gobernación con la secretaria Rosa Icela Rodríguez, el secretario de Educación Pública Mario Delgado y el titular del ISSSTE Martí Batres. La cita, que duró cuatro horas, concluyó sin acuerdos y sin una fecha para reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Los líderes de la Coordinadora reprocharon la falta de avances y exigieron respuestas puntuales a sus demandas, que incluyen la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la reforma educativa de 2013 y la condena al uso de la fuerza policial contra sus miembros.
El gobierno, por su parte, reiteró su disposición a continuar el diálogo institucional y condenó la violencia, señalando que la presidenta Sheinbaum está dispuesta a atender los compromisos pendientes, como la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de los Maestros.
Paralelamente, estudiantes de la normal de Ayotzinapa se apoderaron de cinco autobuses en la Autopista del Sol, con la intención de trasladarse a la capital el 8 de junio.