La periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez fue secuestrada la mañana del 2 de junio en su casa de la colonia Primero de Mayo, cuando tres hombres encapuchados irrumpieron con violencia mientras ella grababa el hecho con su celular.
Los agresores, armados y vestidos de negro, golpearon la puerta con un marro, ingresaron al domicilio y, tras amenazar a los presentes, se llevaron a la comunicadora. La grabación se interrumpió cuando uno de los hombres tomó el teléfono. Hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE) no ha identificado a los responsables ni conoce el paradero de Guzmán.
Tras la muerte de su marido, la periodista abandonó Veracruz por motivos de seguridad, según la organización Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC). Regresó al estado en enero de 2026 y fundó Pulso Informativo del Sureste (también conocido como Pulso Nanchiteco), un medio digital hiperlocal que rápidamente alcanzó 19,000 seguidores en redes sociales.
El caso reaviva la preocupación por la seguridad de los periodistas en Veracruz y la impunidad que rodea los crímenes de violencia de género y el crimen organizado en la región.