Durante la conferencia de prensa matutina en el Palacio Nacional, la mandataria confirmó que la reunión prevista con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) quedó descartada. Sheinbaum sostuvo que, aunque las secretarías de Gobernación y de Educación Pública están facultadas para negociar con el magisterio, no todas las demandas pueden ser atendidas.
La presidenta condenó las manifestaciones que, según ella, no se desarrollan de forma pacífica, calificándolas de "provocación". "No vamos a caer en una provocación, y a quienes intentan provocarnos para que respondamos con represión les decimos que el diálogo es la única vía", afirmó, añadiendo que "no somos Díaz Ordaz" al referirse al gobierno autoritario de la década de 1960.
Sheinbaum subrayó que existen canales de negociación abiertos, como la puerta de la Tesorería, y que el gobierno está dispuesto a dialogar siempre que las reivindicaciones no impliquen romper el orden constitucional ni la seguridad pública.
El contexto de estas declaraciones se da en medio de las protestas docentes que se intensifican en la antesala del Mundial de fútbol 2026, generando preocupación sobre posibles impactos en la seguridad y la movilidad durante el evento internacional.