Según el informe más reciente de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), México registra 2 024 casos activos de gusano barrenador del ganado (GBG) al corte del 3 de junio de 2026, correspondientes a la Semana Epidemiológica 22.
La plaga se concentra en el sureste y centro del país, donde las autoridades mantienen operativos de vigilancia, inspección sanitaria y control de focos. El gusano barrenador, fase larvaria de una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas, representa una amenaza grave para la ganadería: las larvas se alimentan de tejido vivo, provocando lesiones dolorosas, infecciones secundarias y, en casos severos, la muerte del animal.
En el ámbito humano, la Secretaría de Salud confirma 235 casos de miasis en 2026, distribuidos en 18 entidades. Veracruz encabeza la lista con 58 pacientes, seguido de Chiapas (41), Guerrero (23), Yucatán y Oaxaca (22 cada uno) y Puebla (19). La miasis ocurre cuando las larvas penetran en heridas o lesiones cutáneas, por lo que se recomienda higiene adecuada y atención médica inmediata.
Para contener la expansión, SENASICA ha intensificado la inspección de ganado, el monitoreo epidemiológico permanente y la atención veterinaria especializada. Además, se han lanzado campañas informativas dirigidas a productores pecuarios, exhortándolos a revisar periódicamente a sus animales, detectar heridas y reportar cualquier sospecha a las autoridades.
Especialistas subrayan que la detección temprana es clave para evitar la propagación a nuevas regiones y reducir las pérdidas económicas. Sin tratamiento oportuno, la infestación puede derivar en deterioro físico del hato ganadero y mayores costos sanitarios.
Las autoridades federales reiteran su compromiso con la vigilancia epidemiológica y la prevención, buscando mitigar el impacto sanitario y económico que el gusano barrenador representa para el sector agropecuario y la salud pública mexicana.