El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, anunció que la jornada electoral del domingo 8 de junio se desarrolló sin incidentes graves y con una participación ciudadana que superó el 51 %, cifra superior a la media histórica de 40‑43 % en elecciones intermedias.
Con la confirmación de la victoria del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y la Unidad Democrática de Coahuila (UDC) en la mayoría de los distritos, la Alianza Ciudadana por la Seguridad y la UDC obtuvo aproximadamente 700,000 votos, equivalentes al 58 % del total, mientras que el segundo lugar quedó en 330,000 votos (27 %).
Jiménez Salinas declaró que “ganó el amor y se venció al odio”, resaltando que la ciudadanía eligió la unidad y el trabajo por encima de la confrontación. El mandatario hizo un llamado a todas las fuerzas políticas y partidos a cerrar filas por el bien del estado, afirmando que su gobierno busca ser el punto de encuentro entre todos los coahuilenses, sin importar su preferencia electoral.
El gobernador subrayó que Coahuila “no va ni para la izquierda ni para la derecha, aquí vamos puro para adelante, con paso de gigante”, y reiteró el compromiso del gobierno estatal con la paz y la calidad de vida. Agradeció a las autoridades electorales y a la ciudadanía por su participación, y condenó la división, la desinformación y cualquier alianza con posibles delincuentes.
Concluyó su mensaje con un llamado a la reconciliación y la unidad, diciendo: “Muchas gracias y que Dios bendiga a Coahuila. Que Dios bendiga a México”.