La mandataria, Claudia Sheinbaum Pardo, reaccionó este lunes al anuncio de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de continuar con sus movilizaciones, una en el sur de la Ciudad de México y otra programada para el 11 de junio, apenas dos días antes de la apertura de la Copa Mundial 2026.
Al ser consultada sobre la disposición del gobierno a ceder ante la presión del magisterio, Sheinbaum respondió con contundencia: «La coordinadora no busca resolver sus demandas, sino provocar una respuesta del Estado». Añadió que la CNTE calcula sus acciones en función del contexto del Mundial, con el objetivo de que «antes de la inauguración, la nota internacional sea que el Gobierno de México reprime a maestros».
La presidenta dejó claro que esa provocación no tendrá respuesta violenta: «No vamos a caer en provocaciones». Asimismo, advirtió que el 10 de junio —fecha con carga histórica en México— podría ser otro momento de intento de provocación, pero reiteró que el gobierno mantendrá la postura de esperar, no reprimir, y garantizar el orden sin violencia.
Sheinbaum aseguró que la ceremonia de apertura del Mundial se llevará a cabo «bien, en paz y tranquilidad», y afirmó: «Va a haber buena inauguración y está garantizado. También está garantizado que no va a haber represión. Todo al mismo tiempo. Así somos nosotros».
El gobierno federal mantiene abiertas las mesas de negociación con la CNTE, cuyas principales demandas son la desaparición del USICAMM y la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007. Esta última fue descartada por el director del ISSSTE, Martí Batres, al considerarla un costo de más de 7 billones de pesos.