El Instituto Nacional Electoral (INE) puso en marcha la fabricación de la nueva credencial de elector a partir del 1 de junio, bajo los modelos “I” (para territorio nacional) y “J” (para mexicanos residentes en el extranjero). Con un costo de 13.50 pesos, la credencial incorpora avanzados elementos antifalsificación y se vuelve más inclusiva al reconocer la diversidad sexual y a las comunidades indígenas.
El director del Registro Federal de Electores, Alejandro Sosa, precisó que el precio sube de 12 a 13.50 pesos y que el contrato firmado el año pasado contempla la producción de entre 84.9 y 94.1 millones de credenciales, con una capacidad de hasta 90 mil unidades diarias. Se estima la emisión de entre 13 y 15 millones de nuevas credenciales al año.
Los nuevos diseños no sustituyen obligatoriamente a los documentos vigentes; mientras la credencial actual tenga vigencia, sigue siendo válida. Los modelos anteriores “A” a “D” ya no son aceptados, pero los de “E” a “H”, emitidos en los últimos diez años, continúan en uso.
Entre los elementos de seguridad destacan hologramas, microtexto, tinta UV y un chip con datos biométricos que dificultan la falsificación y el robo de identidad. En materia de inclusión, la credencial incorpora un campo para la identificación de personas con orientación sexual diversa y un símbolo que reconoce a los pueblos indígenas, garantizando su representación en el padrón electoral.
El INE reiteró que la renovación de la credencial será opcional y que los ciudadanos podrán solicitar el nuevo modelo en cualquier módulo del Registro Federal de Electores a partir de la fecha de inicio de producción.