La UNAM decidió suspender las clases presenciales el 11 de junio debido a los cierres viales que se producirán por la Ceremonia de Inauguración y el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026, programados en el Estadio Ciudad de México (ex‑Azteca). La medida, anunciada en un comunicado difundido el lunes 9 de junio a través de las redes oficiales de la universidad, contrasta con la postura del rector Leonardo Lomelí, quien horas antes había descartado cualquier interrupción de actividades.
El comunicado señala que la magnitud del evento y los cortes a la circulación “provocarán afectaciones severas a la movilidad de personas en horarios laborales”. Además, la universidad argumenta que los ciclos académicos (semestral y anual) han concluido, lo que implica una disminución significativa de la afluencia en las entidades académicas. Por ello, la suspensión se aplica excepcionalmente y sin que siente precedente alguno, limitándose a las actividades presenciales del día señalado.
La medida no afecta las actividades en línea ni las labores administrativas que puedan realizarse a distancia. La UNAM enfatiza que la decisión es puntual y no constituye un modelo para futuras interrupciones por eventos similares.
El Estadio Ciudad de México albergará cinco partidos del torneo, incluido el encuentro inaugural, mientras que el FIFA Fan Fest CDMX operará con una capacidad máxima de 55,000 personas por jornada. A pesar de que el Metro y el Metrobús mantendrán sus horarios habituales, se anticipa una movilización inusual en toda la capital, lo que motivó a la universidad a prever dificultades de desplazamiento para estudiantes y trabajadores.
Con más de 350,000 alumnos y personal, la UNAM es la institución de educación superior más grande de México y una de las de mayor matrícula en América Latina; por ello, cualquier suspensión de actividades tiene un alcance amplio y repercute en miles de personas.