Mientras los turistas buscan llegar al Fan Fest, se topan con vallas y un operativo policial que parece no tener fecha de retiro. La pregunta que flota entre los capitalinos y los visitantes es una sola: ¿dónde se va a vivir la inauguración del torneo más importante del planeta?
Desde Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum Pardo intentó despejar las dudas, aunque sin dar certezas inmediatas. La mandataria confirmó que hasta la tarde de este mismo día se definirá si el Zócalo se habilita como sede de transmisión para el partido inaugural. Sin embargo, dejó claro que la decisión no depende únicamente del clima político, sino de los acuerdos que se logren con los maestros disidentes que mantienen tomado el corazón de la ciudad desde hace semanas.
“Si por alguna razón no se puede para el día de la inauguración el Zócalo, hay 18 sedes que fueron planeadas donde se puede ver el partido de manera gratuita”, puntualizó la presidenta, buscando calmar los ánimos de una afición que ya sueña con ver a la Selección Mexicana en el Estadio Azteca. Sheinbaum insistió en que quienes tienen boleto llegarán sin problemas al inmueble de Santa Úrsula, pero la recomendación oficial es salir más temprano de lo habitual. La advertencia no es menor si se considera que las movilizaciones de la CNTE y otras organizaciones sindicales han anunciado bloqueos masivos para el mismo día del partido.
Detrás de esta disyuntiva logística hay una historia más profunda: la del gobierno federal presumiendo que ya cumplió con todas las condiciones impuestas por la FIFA a solo siete días del arranque del Mundial. Migración, aeropuertos, salud y permisos están en orden, aseguran las autoridades. Pero en las calles del Centro Histórico la realidad es otra: el acceso al Zócalo sigue vedado y la imagen que se proyecta al mundo es la de una ciudad blindada por la policía, no por la fiesta futbolera.
Sheinbaum evitó revelar si verá el partido desde Palacio Nacional o en alguna de las sedes alternas. “Hoy se ofrecerán dos conferencias de prensa —una federal y otra de la Ciudad de México— para dar a conocer lo que se acuerde con la CNTE a las 10 de la mañana”, anunció, dejando claro que el desenlace de esta novela burocrática se resolverá en las próximas horas. Por lo pronto, los capitalinos se debaten entre el optimismo oficial y la incertidumbre de una movilización que amenaza con opacar el pitido inicial del torneo.