La afición mexicana se congregó en el Estadio Azteca para vivir el partido inaugural del Mundial 2026 entre México y Sudáfrica. Además de los aficionados, la ceremonia contó con la presencia de numerosos políticos que aprovecharon la ocasión para manifestar su respaldo a la Selección.
Mientras los políticos mostraban unidad, las calles alrededor del Zócalo y la Calzada de Tlalpan siguieron siendo escenario de protestas, principalmente de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). El día anterior a la inauguración, colectivos de búsqueda de desaparecidos intentaron acercarse al estadio, pero fueron impedidos por la policía, generando tensiones que involucraron al secretario de Gobierno de la CDMX, César Cravioto.
La apertura del Mundial 2026 reveló tanto la presencia de la élite política como la persistencia de demandas sociales en la capital. El elevado costo de los boletos y la reventa desmedida siguen alimentando el debate sobre la accesibilidad al deporte rey en México.