En la conferencia de prensa matutina del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se confirmó que el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, no cuenta con protección del Gabinete de Seguridad del Gobierno federal.
Harfuch precisó que ni Rocha Moya ni los demás funcionarios señalados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como requeridos por narcotráfico solicitaron escoltas del gobierno mexicano. "La protección que tiene el mandatario morenista con licencia es exclusivamente de las autoridades estatales de Sinaloa", indicó el coordinador del Gabinete de Seguridad desde el Salón Tesorería.
El anuncio se produce en medio de la polémica generada por la solicitud de extradición de varios funcionarios mexicanos, entre ellos el propio Rocha, quien ha sido citado por la justicia estadounidense bajo cargos vinculados al narcotráfico. A pesar de la gravedad de la acusación, el gobierno federal ha dejado claro que no proveerá escoltas ni recursos de seguridad a los implicados que no lo hayan solicitado formalmente.
Rubén Rocha Moya, quien asumió la licencia del cargo de gobernador en 2024, ha mantenido que su gestión se centra en la seguridad y el desarrollo de Sinaloa, y que la falta de protección federal no afecta sus funciones estatales. Sin embargo, la ausencia de escolta federal podría generar críticas de sectores que consideran que la medida debilita la percepción de seguridad del mandatario.
El secretario Harfuch reiteró que el Gabinete de Seguridad está comprometido con la protección de los funcionarios que lo requieran y que la decisión de no asignar escoltas a Rocha Moya responde a la normativa vigente y a la ausencia de solicitud oficial por parte del gobernador.
Esta declaración se suma a la creciente presión internacional y nacional sobre la política de seguridad del gobierno mexicano, en un contexto donde la cooperación con Estados Unidos en materia de lucha contra el narcotráfico sigue siendo un tema delicado.