La victoria de la Selección Mexicana sobre Sudáfrica (2‑0) en su debut del Mundial 2026 se vio opacada por una controversia que surgió en el Ángel de la Independencia, principal punto de encuentro de los festejos. Videos difundidos en redes mostraron a varios jóvenes cubriéndose de la lluvia con lonas que contenían fotografías y fichas de búsqueda de personas desaparecidas.
Una madre buscadora se acercó a los presentes para exigir respeto a las víctimas y sus familiares, lo que desencadenó una confrontación verbal. Un reportero que cubría el hecho intervino en defensa de la activista y, según denuncias, también fue agredido.
Tras el incidente, internautas comenzaron a identificar a los presuntos responsables. Los nombres que circulan en las plataformas digitales son Liel Nasib, Aarón Ortíz Jiménez y Abraham Chayo. Hasta la fecha, ninguna autoridad ha confirmado oficialmente la participación de estas personas, aunque sus imágenes se han multiplicado en redes acompañadas de capturas de pantalla y fotografías.
Uno de los señalados respondió públicamente a las acusaciones, generando una nueva ola de críticas por el tono empleado contra las madres buscadoras, quienes llevan años trabajando en la localización de familiares desaparecidos. La reacción del público ha sido de exigencia de una disculpa pública y de una investigación por parte de las autoridades.
El caso ha reavivado el debate sobre el uso y la protección de los materiales de los colectivos de búsqueda, que son esenciales para visibilizar casos de desaparición y apoyar a las familias. Aún no se ha reportado ninguna denuncia formal por agresión al reportero ni por hostigamiento a la activista.
Mientras la conversación sigue creciendo en redes sociales, la atención se ha desplazado del triunfo deportivo a la falta de respeto percibida hacia las víctimas de desaparición y sus familias, manteniendo el asunto bajo intenso escrutinio público.