Una hora antes del inicio del partido México‑Corea del Sur, el FIFA Fan Fest de la ciudad se vio sobrepasado por la masiva afluencia de público. Según datos de Protección Civil Jalisco, más de 50 000 personas se congregaron en la zona de Plaza Liberación, donde se instaló una megapantalla para la transmisión del encuentro.
El recinto, diseñado para albergar a 18 000 aficionados, alcanzó su límite y los organizadores cerraron el acceso principal. Ante la imposibilidad de ingresar, cientos de seguidores del Tricolor intentaron forzar la entrada, generando un portazo que quedó registrado en videos difundidos en redes sociales.
El intento de ingreso provocó varios incidentes: se reportaron conatos de riña entre los asistentes, casos de desmayos por insolación y la intervención de los servicios de emergencia. Las autoridades aún están recopilando cifras exactas sobre el número de afectados y la gravedad de los hechos.
En un comunicado oficial, los responsables del operativo agradecieron la comprensión del público y reiteraron la necesidad de respetar las medidas de seguridad para garantizar el orden y la protección de todos los presentes.
El episodio pone de relieve la enorme demanda de los aficionados mexicanos por vivir en vivo los partidos del Mundial 2026 y plantea desafíos logísticos para futuros eventos masivos en la región.