La victoria de la Selección Mexicana sobre Corea del Sur en el Mundial 2026 provocó una masiva celebración en el Paseo de la Reforma, especialmente alrededor del Ángel de la Independencia. Según datos oficiales, más de 400,000 personas se reunieron durante la noche del 18 de junio, extendiendo la fiesta hasta las 5:00 a.m. del viernes.
El alboroto dejó un saldo de 40 toneladas de basura –botellas de cerveza y vino, latas, bolsas plásticas y otros desechos– y causó daños visibles en jardineras, áreas verdes y mobiliario urbano. Imágenes y videos del estado del Paseo de la Reforma se viralizaron en redes sociales, generando críticas sobre la falta de control y el impacto ambiental.
Ante la situación, la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México activó una operación de limpieza que comenzó en la madrugada del viernes y se prolongó durante la mañana y parte de la tarde. La respuesta incluyó:
El gobierno capitalino hizo un llamado a la población para que celebre con responsabilidad y cuide los espacios públicos, advirtiendo que la recuperación completa de las áreas dañadas podría demorar varios días.
En redes sociales, además de la denuncia del desorden, surgieron comparaciones con otras movilizaciones sociales, generando un debate sobre la percepción de la violencia simbólica en celebraciones y protestas.