El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) emitió un comunicado en el que confirma que la fiesta organizada por la FIFA el pasado 10 de junio en el Castillo de Chapultepec se llevó a cabo con estricto apego a la normativa que regula el uso de inmuebles patrimoniales. Según el organismo, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) cubrió la totalidad de los gastos del evento.
El encuentro reunió a más de 200 representantes de distintas naciones con el objetivo de promover el patrimonio cultural mexicano en el marco de la Copa Mundial 2026. El INAH subrayó que se cumplieron todas las disposiciones legales y se implementaron las medidas necesarias para garantizar la preservación del Alcázar, considerado “testigo de algunos de los acontecimientos más relevantes de la historia nacional”.
La Secretaría de Cultura coordinó la logística y representó al gobierno federal en la cita; el resto del gabinete no participó. En contraste, la página oficial del Castillo establece que solo se permiten eventos de carácter cultural, académico o científico, lo que había generado dudas sobre la autorización otorgada a la FIFA.
Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, explicó que declinó la invitación a la cena y solo ofreció un breve mensaje de bienvenida, permaneciendo en el recinto unos minutos. Además, precisó que el Castillo está disponible para renta al público mediante una tarifa aproximada de un millón de pesos.
Con esta declaración, el INAH busca disipar la polémica surgida tras la celebración y reafirma el cumplimiento de los protocolos de protección del patrimonio histórico nacional.