Desde el 22 de junio de 2026, empresas mexicanas y británicas operarán bajo los términos del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), tras la aprobación del decreto que confirmó la adhesión del Reino Unido al bloque. El acuerdo elimina los aranceles en el 99 % de los bienes intercambiados entre los miembros, marcando un salto significativo respecto al marco comercial anterior entre México y el Reino Unido.
El CPTPP, creado en 2018 como sucesor del Acuerdo de Libre Comercio Transpacífico (TPP), agrupa a 11 economías de la región Asia‑Pacífico y, desde diciembre de 2024, incluye al Reino Unido como primer país europeo miembro. El tratado establece normas modernas sobre comercio digital, propiedad intelectual, medio ambiente y normas laborales, ofreciendo a los exportadores un acceso preferencial a la sexta economía mundial.
Para México, la incorporación británica significa diversificar sus mercados y reducir la dependencia de los ciclos políticos de América del Norte. Sectores como agroalimentario, automotriz, tecnología y productos de alta gama podrán beneficiarse de la eliminación de aranceles y de la exigencia de estándares ambientales y de calidad que el mercado británico valora.
El Departamento de Comercio e Inversiones del Reino Unido calificó el pacto como una “mejora significativa” respecto al acuerdo bilateral previo, resaltando la mayor movilidad de servicios y la simplificación de trámites. Por su parte, el gobierno mexicano lo describe como una herramienta para profundizar la asociación estratégica, no como un fin en sí mismo.
Las negociaciones bilaterales no se cierran con el CPTPP. El viceministro de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez Romano, anunció que México buscará relanzar conversaciones comerciales directas con el Reino Unido en la segunda mitad de 2026, con el objetivo de ampliar beneficios más allá del marco del tratado.