La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, anunció que este viernes se llevará a cabo la inauguración de la planta de producción de moscas estériles destinada a combatir el gusano barrenador del ganado (GBG) en el sureste de México. La obra, ubicada en el estado de Chiapas, forma parte de la estrategia integral del gobierno federal para contener y erradicar la plaga que ha amenazado la producción ganadera y ha provocado el cierre temporal de la frontera norte al ganado mexicano.
La planta cuenta con una inversión conjunta de 51 millones de dólares, de los cuales México aporta 30 millones y el gobierno de Estados Unidos 21 millones. Con una capacidad de generar más de 100 millones de moscas estériles por semana, el nuevo centro se sumará a la producción ya existente en Panamá, ampliando significativamente la cobertura del programa de control biológico.
El proyecto opera bajo el nivel de bioseguridad BSL‑2, lo que garantiza que ningún insecto fértil escape antes de ser irradiado para anular su capacidad reproductiva. Según la mandataria, la iniciativa no solo protege la salud del ganado, sino que también salvaguarda la exportación de carne, sector que el año pasado mostró crecimiento pese a la presencia de la plaga.
Sheinbaum subrayó que la erradicación del GBG es crucial para evitar su propagación hacia el centro y norte del país, donde la ganadería representa una fuente importante de ingresos y empleo. La presidenta reiteró el compromiso del gobierno de fortalecer la cadena productiva del sector agropecuario mediante alianzas internacionales y tecnología de punta.
La ceremonia de apertura contará con la presencia de autoridades federales, estatales y representantes del sector ganadero, quienes inspeccionarán las instalaciones y revisarán los protocolos de operación antes de iniciar la producción masiva de moscas estériles.