El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, declaró en la Mañanera del Pueblo que la adquisición e instalación de tomógrafos de última generación constituye una de las principales estrategias del gobierno federal para modernizar la infraestructura de salud pública.
Según el funcionario, el IMSS ha adquirido 40 unidades del modelo Revolution Apex Elite de 256 cortes, fabricado por General Electric, mediante compra directa a los fabricantes, proceso facilitado por las recientes reformas en materia de adquisiciones que eliminaron intermediarios.
Estos equipos incorporan inteligencia artificial que permite obtener imágenes de mayor precisión, reducir la exposición a radiación y acortar los tiempos de estudio: la fase de exposición pasa de cinco‑seis minutos a aproximadamente 15 segundos. Como resultado, la capacidad operativa se ha duplicado, pasando de 20‑25 estudios diarios a un promedio de 50 por día.
La nueva tecnología ya no está reservada a hospitales de alta especialidad; se ha distribuido en hospitales regionales y de segundo nivel de 19 estados, lo que reduce la necesidad de trasladar pacientes a otras unidades para estudios especializados, disminuye los tiempos de espera y los costos de servicios subrogados.
Con 256 cortes, los tomógrafos sustituyen a equipos de 16 cortes, multiplicando la información obtenida en cada exploración y facilitando diagnósticos más detallados en áreas críticas como urgencias, oncología, traumatología, ortopedia, neurología y medicina interna.
Robledo concluyó que esta modernización forma parte de una política integral para fortalecer la capacidad diagnóstica del IMSS y garantizar una atención más rápida, eficiente y de mayor calidad a los derechohabientes.