En una rueda de prensa celebrada en la Ciudad de México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que el escenario más adverso para el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC) no implica su desaparición, sino su continuidad por al menos una década más.
La revisión formal del tratado comenzará el 1 de julio, cuando los tres gobiernos entregarán una carta conjunta al comité de revisión. Esa carta definirá si el T‑MEC se extiende hasta 2036 o si se mantiene bajo un esquema de revisiones periódicas con un horizonte de diez años.
Ebrard explicó que México presentará una postura clara orientada a impulsar una extensión de 16 años, con el objetivo de brindar certidumbre a los inversionistas y reforzar la integración económica de América del Norte. La carta será firmada por la presidenta Claudia Sheinbaum, mientras que Estados Unidos y Canadá lo harán sus respectivos jefes de gobierno.
Según el artículo 34.7 del T‑MEC, existen dos escenarios: una extensión automática de 16 años o la permanencia del acuerdo durante diez años con revisiones periódicas. En cualquiera de los casos, el tratado seguirá operando.
Ebrard descartó la posibilidad de una salida inmediata de alguno de los socios, recordando que la normativa exige una notificación formal con al menos seis meses de antelación, requisito que no se ha cumplido.
Entre los temas que estarán sobre la mesa destacan las revisiones anuales propuestas por EE. UU., que podrían afectar sectores como el automotriz, acerero y manufacturero, cuya inversión se desarrolla en plazos largos. El secretario subrayó la necesidad de delimitar con precisión los productos sujetos a revisión para evitar incertidumbre.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, ha señalado que la administración de Donald Trump no contempla una renovación automática de 16 años; sin embargo, la posición oficial de Washington se conocerá el 1 de julio, cuando se entreguen las cartas firmadas.
Una nueva ronda de conversaciones está programada para la segunda mitad de julio en México, con el objetivo de negociar con una administración estadounidense de tendencia más proteccionista.
Actualmente, alrededor del 85 % del intercambio comercial entre México y EE. UU. se realiza sin aranceles, lo que ha permitido al país mantener una posición competitiva en la región.
El gobierno mexicano apuesta por fortalecer la continuidad del T‑MEC, consolidar un marco de certidumbre y seguir atrayendo inversiones, impulsando exportaciones y manteniendo la integración económica con sus principales socios comerciales.