En el marco del Mundial 2026, el consumo de bebidas alcohólicas y la expulsión de cualquier líquido en la vía pública se consideran faltas administrativas de tipo C en la mayor parte de México. Las sanciones económicas oscilan entre 10 y 30 Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a aproximadamente 1,100‑3,300 pesos, aunque en algunos municipios la multa puede superar los 6,000 pesos y en San Luis Potosí alcanzar más de 27,000 pesos.
En la Ciudad de México, además de la multa, las autoridades pueden imponer arrestos de hasta 36 horas o asignar trabajo comunitario cuando la infracción se repite o genera alteración del orden público. Para el partido México‑Chequia, se decretó Ley Seca en el perímetro A del Centro Histórico desde las 15:00 h del 24 de junio hasta las 07:00 h del 25 de junio, abarcando colonias como Centro, Tabacalera, Juárez, San Rafael y Cuauhtémoc.
En municipios sede del torneo, la normativa varía. En Guadalupe, Nuevo León, se mantendrá el reglamento municipal pero se permitirá cierta tolerancia a quienes transporten bebidas hacia eventos oficiales. En Monterrey, los operativos incluyen puntos de hidratación y vigilancia permanente; sin embargo, el consumo fuera de áreas autorizadas sigue prohibido.
Dentro de los estadios, la venta de alcohol está regulada: en el Estadio Ciudad de México la cerveza de 710 ml cuesta 290 pesos, la internacional 310 pesos, y el vaso michelado 140 pesos adicionales, superando los 450 pesos por bebida. La venta inicia a las 10:00 h y termina 30 minutos antes del final del segundo tiempo. Opciones sin alcohol, refrescos y agua también están disponibles a precios menores.
Las diferencias regulatorias entre México, Estados Unidos y Canadá son notorias; mientras en México se endurecen las restricciones, en ciudades estadounidenses como Nueva York la venta de alcohol se extiende hasta las 4:00 a.m. para impulsar la actividad económica. Las autoridades recomiendan a los aficionados consultar la normativa local antes de consumir bebidas en espacios públicos, pues el desconocimiento no exime de multas, arrestos o trabajo comunitario.