La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, acudió este martes al Parque Tezozómoc, en la alcaldía Azcapotzalco, para presenciar junto a cientos de aficionados el duelo de los dieciseisavos de final del Mundial 2026 entre la Selección Mexicana y Ecuador. Desde sus redes sociales, la mandataria confirmó su presencia con el mensaje: “Desde Azcapotzalco: ¡Vamos México!”.
Sheinbaum estuvo acompañada por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, quien también compartió imágenes y comentarios resaltando la convivencia con familias y seguidores que se dieron cita para apoyar al Tricolor. Brugada escribió: “Qué gran alegría estar aquí para ver el partido y disfrutar en comunidad con las familias de Azcapotzalco, compartiendo el entusiasmo y la fuerza de esta gran afición”.
Ambas funcionarias habían anticipado su asistencia durante la conferencia matutina de Sheinbaum, en la que explicó que evaluaban distintas alcaldías antes de decidir el lugar desde el que apoyarían al equipo nacional. Esta es la segunda ocasión en que Sheinbaum y Brugada siguen un partido del Mundial desde un espacio público; la primera fue el 11 de junio, cuando asistieron al Deportivo Hermanos Galeana en Gustavo A. Madero para el encuentro inaugural contra Sudáfrica.
Desde el inicio de la Copa del Mundo, la presidenta ha alternado su seguimiento entre el Palacio Nacional y los puntos de encuentro con la afición. En la conferencia matutina también participó en la tradicional quiniela con representantes de los medios, donde los pronósticos favorecieron a México.
Sheinbaum aprovechó la ocasión para hacer un llamado a la responsabilidad: pidió a los aficionados disfrutar del partido con respeto, cuidar los espacios públicos y recoger los residuos generados. Subrayó que los festejos hasta ahora se han desarrollado sin incidentes mayores y con amplia participación ciudadana en las sedes habilitadas por el gobierno capitalino.
El inicio del partido se retrasó una hora, de 19:00 a 20:00 horas, por el protocolo de seguridad de la FIFA ante una tormenta eléctrica y fuertes lluvias en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México. Mientras tanto, miles de seguidores permanecieron resguardados en los recintos de transmisión, manteniendo la expectativa por el duelo que definirá el pase de México a los octavos de final.