En la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, respondió a la pregunta sobre la insistencia de Donald Trump en que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC) no beneficia a EE. UU. Ebrard explicó que la postura del mandatario estadounidense combina un discurso político con una evaluación estratégica: “ellos tienen una evaluación en el sentido de que podrían tener más empleos si el tratado cambiara”.
El funcionario defendió la calidad del acuerdo, calificándolo como “probablemente el tratado más exitoso comercial que se ha firmado en el mundo”. Reconoció, sin embargo, que EE. UU. alberga “legítimas preocupaciones” y que la única vía para que el T‑MEC siga vigente y amplíe sus alcances es atender esas inquietudes en la mesa de negociación.
Trump, desde la Casa Blanca y luego en la Cumbre del G7 en Francia, reiteró que no está seguro de renovar el tratado, argumentando que a EE. UU. le va “mucho mejor” y que no necesita los autos, la energía ni los productos de México y Canadá. Sin embargo, no lanzó una amenaza directa de salida.
Ebrard subrayó que mantener el T‑MEC hasta 2036 representa una ventaja competitiva para México frente a otros socios comerciales de EE. UU. Además, destacó la necesidad compartida de reducir la dependencia de insumos de Asia, citando sectores como farmacéutico, electrónico e inteligencia artificial. En este contexto, México ya está impulsando la producción de semiconductores y la instalación de centros de datos, bajo la invitación de la presidenta Sheinbaum.
Ante la pregunta de si existen temas en los que México no cederá, Ebrard evitó una lista cerrada, señalando que “no puedes aceptar muchas cosas que no nos convienen y ellos también tienen su visión de que les puede convenir”. Insistió en que el proceso de negociación se basa en “diálogo sostenido, con perseverancia, sangre fría y cabeza fría”.
El secretario recordó ejemplos concretos de la interdependencia productiva: una reunión de tres horas para discutir la integración de piezas de un dron y la elaboración de un video que muestra el armado de una turbina que cruza la frontera nueve veces entre Chihuahua, Querétaro y EE. UU. “No la podemos separar ni podemos poner aranceles nueve veces”, afirmó.
En conclusión, Ebrard consideró que el mayor logro de la reunión trilateral del miércoles fue que EE. UU. no planteó retirarse del T‑MEC, y reiteró la necesidad de seguir negociando para adaptar el tratado a las nuevas realidades económicas sin romper la cadena de suministro norteamericana.