La eliminación del Tri en octavos de final del Mundial 2026 provocó una profunda desilusión en millones de mexicanos. Más allá del humor en redes sociales, la llamada “depresión post‑eliminación” es un fenómeno real que afecta el bienestar emocional de muchos aficionados.
Para gran parte de la población, el desempeño de la Selección Nacional forma parte de la identidad colectiva. Cuando esa ilusión se rompe, la mente experimenta una pérdida genuina, advierte el psicólogo Gerardo González del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.
Entender que el marcador no define el valor personal es el primer paso para procesar la derrota. El fútbol es entretenimiento; ningún resultado, por doloroso que sea, debe mermar la autoestima ni la estabilidad emocional.
Reconocer los logros del equipo, como los triunfos en la fase de grupos y la lucha hasta el último minuto contra Inglaterra, ayuda a resignificar la experiencia y a transitar el duelo de forma constructiva, según el entrenador Javier Aguirre.
Los especialistas recomiendan técnicas sencillas para regular las emociones: ejercicios de respiración (inhala contando hasta cuatro, mantén cuatro segundos y exhala lentamente), conversación con amigos o familiares y la práctica de actividades recreativas que distraigan la mente.
El aislamiento intensifica la tristeza; por ello, retomar pasatiempos, enfocarse en el autocuidado y buscar apoyo profesional son esenciales. En la Ciudad de México, instituciones como el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz y el Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez ofrecen atención psicológica gratuita o de bajo costo. La Línea de la Vida (800 911 2000) brinda orientación 24 horas.
Las facultades de psicología de universidades públicas, como la UNAM, también proporcionan servicios de apoyo, al igual que los módulos de la Secretaría de Salud en centros de salud de todo el país.
Reconocer el dolor, darle espacio y buscar ayuda cuando sea necesario es una muestra de fortaleza y madurez emocional. La salud mental debe recibir la misma atención que la física, incluso cuando la causa sea la eliminación de la Selección Mexicana del Mundial.