En una conferencia de prensa celebrada el 6 de julio de 2026, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, anunció que México intensificará la exploración de petróleo en el histórico yacimiento de Cantarell, ubicado en la zona del Golfo de México. La estrategia se basará en la adopción de tecnologías de exploración en aguas profundas perfeccionadas por la empresa brasileña Petrobras, consideradas de vanguardia a nivel internacional.
Sheinbaum explicó que la meta del gobierno es mantener una producción constante de 1.8 millones de barriles diarios, los cuales serán destinados íntegramente a las refinerías operadas por Petróleos Mexicanos (Pemex). Según la mandataria, la incorporación de los métodos de Petrobras permitirá identificar nuevas reservas en zonas más profundas del campo Cantarell, que hasta ahora habían permanecido fuera del alcance de la tecnología tradicional.
El anuncio forma parte de una política energética que busca, por un lado, reforzar la autosuficiencia petrolera del país y, por otro, impulsar la transición hacia fuentes renovables antes de 2030. Sheinbaum subrayó que el fortalecimiento de Pemex es esencial para garantizar la seguridad energética, mientras que la diversificación del mix energético será clave para cumplir con los compromisos climáticos internacionales.
El gobierno mexicano ha señalado que la colaboración con Petrobras incluirá transferencia de conocimientos, capacitación de personal técnico y la posible realización de proyectos conjuntos de perforación. Asimismo, se espera que la iniciativa genere empleo directo e indirecto en la región del Golfo y contribuya al desarrollo económico local.
Las autoridades de Pemex y la Secretaría de Energía ya están trabajando en los planes operativos y regulatorios necesarios para la puesta en marcha de la nueva fase de exploración, la cual se prevé que comience a finales de 2026.