Durante la conferencia de prensa matutina del viernes 10 de julio de 2026, la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo señaló que los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, que lideran la facción conocida como Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, deberían estar tras las rejas y criticó duramente las negociaciones que esa facción mantuvo con autoridades de Estados Unidos.
Sheinbaum explicó que, según las evidencias disponibles, la supuesta “traición” de uno de los hijos de El Chapo contra Ismael “El Mayo” Zambada desencadenó un conflicto interno dentro del cártel, lo que ha intensificado la violencia en Sinaloa y en otras regiones del país.
La presidenta sostuvo que la operación fue una injerencia estadounidense sin la información ni la coordinación del Gobierno mexicano, lo que contraviene la soberanía nacional. “Cuando el Estado mexicano detiene a los delincuentes, la violencia disminuye; en cambio, al actuar unilateralmente, se fomenta la división y el derramamiento de sangre”, afirmó.
Sheinbaum recordó que durante la administración de Felipe Calderón se protegió al Cártel de Sinaloa mediante acuerdos con una de sus facciones, lo que también generó más violencia. En contraste, destacó que la cooperación bilateral ha reducido en un 70 % la entrada de fentanilo de México a EE.UU., demostrando la efectividad de la colaboración.
La mandataria invitó a los medios a investigar la cadena de hechos que van desde la detención de Ovidio Guzmán, su extradición, hasta la llegada de El Mayo Zambada y Joaquín Guzmán López a territorio estadounidense. Asimismo, hizo un llamado a las agencias y al gobierno de EE.UU. para que coordinen acciones con México, evitando actos que vulneren la soberanía y que, según ella, “generan más violencia”.