La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció un nuevo aumento en los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para el diésel y la gasolina Magna, vigentes del 11 al 17 de julio, según el Diario Oficial de la Federación (DOF).
El diésel recibirá un estímulo del 26.26 %, el mayor entre los combustibles del país, lo que reduce el IEPS que paga el consumidor a 5.42 pesos por litro. El resto del impuesto será absorbido por el Gobierno federal mediante subsidio.
Desde finales de marzo, Hacienda reactivó este apoyo al diésel para evitar que el incremento del precio internacional del crudo repercuta en los costos de transporte de mercancías y pasajeros, sectores críticos para la economía nacional. Expertos señalan que el control del precio del diésel ayuda a contener alzas en productos y servicios de consumo diario.
En el caso de la gasolina regular o Magna (también conocida como gasolina verde), el estímulo será del 15.95 %, lo que implica que los automovilistas pagarán 5.63 pesos por litro de IEPS. Este ajuste supera el esquema de la semana anterior y forma parte de la estrategia de estabilización de precios impulsada por la SHCP.
Los estímulos fiscales son variables y se actualizan cada viernes de acuerdo con la evolución de los mercados internacionales de energía y el tipo de cambio. A diferencia de la Magna y el diésel, la gasolina Premium no recibirá subsidio en este periodo; los usuarios deberán cubrir el 100 % del IEPS, equivalente a 5.65 pesos por litro.
El aumento de los subsidios se enmarca en los acuerdos vigentes entre el Gobierno federal y los empresarios gasolineros para mantener precios máximos de referencia: la gasolina Magna no debe superar los 24 pesos por litro y el diésel alrededor de 27 pesos, según la región y los costos logísticos.
Con esta medida, Hacienda busca ofrecer mayor estabilidad a los consumidores frente a la volatilidad del mercado petrolero, cuya dinámica está influenciada por factores geopolíticos, la oferta mundial de crudo y la demanda energética. El uso de estímulos al IEPS se mantiene como una herramienta clave para amortiguar fluctuaciones de precios y reducir su impacto en la inflación, especialmente en productos transportados por carretera y en los gastos cotidianos de millones de mexicanos.