Pemex tramita el uso de explosivos en la Huasteca potosina. La empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) notificó al municipio de San Antonio, en San Luis Potosí, y a otras 16 alcaldías indígenas de la región, que requiere su aval para el almacenamiento y consumo de explosivos destinados a la exploración de hidrocarburos, presumiblemente mediante la técnica de fracturación hidráulica (fracking).
El alcalde de San Antonio, Benito González Hernández, informó que el 30 de junio recibió el oficio PM‑DEE‑SE‑GG‑426‑2026, titulado “Solicitud de conformidad respecto de seguridad y ubicación del lugar de consumo”, fechado en Villahermosa, Tabasco, el 27 de mayo y firmado por Rubén Antonio Aranda Benítez, representante legal de Pemex. En el documento se indica que la empresa necesita la firma de conformidad para mantener los permisos de la Secretaría de la Defensa Nacional que le permiten alojar y usar explosivos en el municipio.
Respuesta de los pueblos indígenas. Autoridades de los pueblos Tének y Náhuatl se reunieron el martes en asamblea en San Antonio para exigir que la región sea declarada libre de fracking y que no se autorice el cambio de uso de suelo para el almacenamiento de explosivos. Reyes Martínez, representante indígena, señaló que, según sus atribuciones, las asambleas comunitarias han decidido no dar consentimiento a la extracción y exploración de hidrocarburos, ya sea convencional o mediante fracturación hidráulica.
El cabildo municipal tiene previsto sesionar el 21 de julio para votar la declaración del municipio de San Antonio como zona libre de fracking, lo que implicaría la prohibición del almacenamiento y uso de explosivos para la industria petrolera en la zona.
Esta controversia pone de relieve la tensión entre la política energética nacional y los derechos de los pueblos indígenas a decidir sobre el uso de sus territorios, en un contexto donde la expansión de la actividad petrolera ha generado preocupación por los posibles impactos ambientales y sociales.