La Cámara de Diputados de la Ciudad de México aprobó, el 13 de julio de 2026, un exhorto dirigido al Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) para que devuelva a la Secretaría de Administración y Finanzas el total de las prerrogativas asignadas al Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el ejercicio fiscal 2025. La medida busca que dichos recursos se reincorporen a la hacienda pública local y se evite que permanezcan fuera del control presupuestal.
La diputada del PRD, Nora Arias Contreras, explicó ante la Comisión Permanente que el dinero “no fue ejercido para el periodo legalmente autorizado” y que, por tanto, no puede permanecer retenido ni trasladarse automáticamente a otro ejercicio fiscal. Según Arias Contreras, “el IECM no puede asumir funciones de administración patrimonial permanente sobre los recursos públicos no ejercidos”.
La legisladora advirtió que la retención de recursos no ejercidos vulnera el principio de anualidad presupuestal, la transparencia, la rendición de cuentas y la fiscalización. Además, solicitó al IECM que informe el monto exacto que aún está bajo su resguardo y los rendimientos financieros o intereses generados mientras los recursos permanecieron en su poder, señalando que la permanencia del dinero fuera del periodo autorizado podría generar responsabilidades administrativas para los servidores públicos encargados de su manejo.
El PRD local había solicitado la devolución del recurso al IECM en febrero de 2026, lo que motivó la intervención del Congreso capitalino. “Exigimos rendición de cuentas, y quien administra recursos públicos tiene la obligación constitucional y moral de responder con legalidad”, afirmó Arias Contreras.
En paralelo, el bloque nacional de partidos locales del PRD lanzó el 5 de febrero un llamado a construir un “Movimiento‑Frente rumbo a 2027”, con la intención de reunir a organizaciones de izquierda, colectivos sociales y ciudadanía para impulsar una opción política confiable, democrática y cercana. El proyecto incluye a mujeres, juventudes, trabajadores, pueblos originarios, académicos y sectores culturales y productivos, y busca fortalecer los contrapesos democráticos, reconstruir la credibilidad institucional y promover una agenda centrada en la dignidad humana, la igualdad sustantiva y el bienestar colectivo.
Jesús Zambrano, exdirigente del PRD, reapareció el 29 de junio para promover una oposición unida entre PAN, PRI y otras fuerzas de cara a las elecciones de 2027, cuando estarán en juego 17 gubernaturas, la Cámara de Diputados y cientos de cargos locales. Zambrano insistió en buscar acuerdos con el PAN para “dejar a un lado el celo partidista” y evitar una ruptura entre quienes, a su juicio, se identifican con la democracia.
El contexto político se enmarca en la reciente aprobación por el INE del registro de dos nuevos partidos nacionales, que recibirán 84.3 millones de pesos de financiamiento público en el segundo semestre de 2026, y en la XLIII Reunión Plenaria de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe, donde Zambrano manifestó su escepticismo respecto a un posible entendimiento con Movimiento Ciudadano.