Mitsuko Márquez, líder estatal de Morena, afirmó en una conferencia de prensa que "todo aquel que no esté feliz en este país debería retirarse de este país". La dirigente elogió la economía y la grandeza de México, pero su comentario provocó una fuerte reacción en redes sociales y entre sectores opositores.
El mensaje de Márquez fue rápidamente criticado por usuarios que lo consideraron una falta de respeto a la diversidad de opiniones y una amenaza a la libertad de expresión. En respuesta, la presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel, rechazó cualquier vínculo entre Morena y el crimen organizado y describió la polémica como parte de una campaña de la oposición.
Montiel, quien también se pronunció el 11 de julio en Taxco, Guerrero, sostuvo que la oposición busca apoyo externo y acusó a la derecha internacional de intentar desestabilizar la Cuarta Transformación. Además, reiteró la postura del gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, de que México no pacta con organizaciones delictivas.
En el mismo discurso, Montiel abordó el caso del traslado de Ismael "El Mayo" Zambada a Estados Unidos en 2024, exigiendo explicaciones a Washington y asegurando que la administración mexicana no participó en la operación. La dirigente calificó los señalamos contra Morena como una estrategia de los partidos opositores que carece de fundamento y afirmó que el proyecto morenista se sustenta en el respaldo popular.
El episodio se produce en un contexto electoral delicado, donde la seguridad y las acusaciones cruzadas se han convertido en ejes centrales de la disputa política de cara a los próximos comicios. Mientras tanto, la polémica sigue alimentando el debate sobre la tolerancia al disenso y la retórica política en México.