El PRI se opone al llamado a la unidad nacional realizado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y lo califica como un intento de "blindaje político" frente a las acusaciones que, según el tricolor, pesan sobre funcionarios y políticos del gobierno de la 4T en Estados Unidos.
En un posicionamiento difundido el 13 de julio de 2026 y firmado por el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, el partido declaró que no se sumará al exhorto presidencial, pues considera que la convocatoria pretende desviar la atención de los señalamos que agencias estadounidenses han dirigido contra integrantes de Morena en investigaciones penales.
Horas antes, Sheinbaum había solicitado a los partidos políticos, al Congreso de la Unión y a la sociedad mexicana cerrar filas para defender a los connacionales que viven en EE.UU., después de que el Gobierno federal anunciara la presentación de denuncias ante el Departamento de Justicia y fiscalías estatales por la muerte de 17 mexicanos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La mandataria subrayó que la defensa de los derechos humanos de los migrantes es una causa nacional y que no busca generar conflicto con el gobierno estadounidense, sino exigir justicia y esclarecer los hechos.
El PRI, sin embargo, sostuvo que la defensa de los migrantes está siendo utilizada como "distractor" para cambiar el foco de atención sobre presuntas investigaciones contra integrantes de Morena. El documento del partido afirma que el oficialismo abandonó durante años a la comunidad migrante y que ahora pretende usar su situación con fines políticos, además de acusar a Morena de estar vinculada al crimen organizado y de ser responsable de la crisis de seguridad y del desplazamiento forzado que afecta a miles de familias mexicanas.
Mientras tanto, la Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que presentará denuncias formales ante autoridades estadounidenses para solicitar investigaciones sobre la muerte de los 17 ciudadanos mexicanos, de los cuales 14 fallecieron bajo custodia en centros de detención del ICE y tres durante operativos migratorios. El Ejecutivo insiste en construir un frente común para exigir justicia, pero la dirigencia priista mantiene su postura de rechazo, convirtiendo la defensa de los migrantes en un nuevo punto de confrontación entre Morena y el PRI.