En una conferencia de prensa celebrada en Tijuana, el exgobernador Jaime Bonilla Valdez rechazó categóricamente las acusaciones de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, quien afirmó que él habría organizado los acercamientos con supuestos agentes de Estados Unidos. Bonilla sostuvo que la mandataria busca responsabilizarlo por la crisis surgida tras la difusión de audios editados que, según ella, la grabaron el 15 de diciembre de 2025.
Bonilla, actual comisionado político nacional del Partido del Trabajo en la entidad, calificó de “ilógico” que la gobernadora afirme haber confiado en él para gestionar un asunto “sensible”. Añadió que la versión de Ávila Olmeda cambió cuando comenzaron a circular los fragmentos de la conversación, acusándola de haber abierto “la caja de emergencia” para presentarlo como su “villano favorito”.
El exmandatario vinculó los señalamios a la contienda electoral de 2027 y a las aspiraciones de la exalcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero Ramírez, quien se inscribió recientemente para coordinar la defensa de la 4T en el estado. Bonilla afirmó que Marina del Pilar “sabe perfectamente que Montserrat Caballero será la próxima gobernadora del estado”.
En respuesta, la gobernadora explicó que ingresó a Estados Unidos mediante una autorización especial para asistir a una reunión binacional de seguridad pública, sin que ello implicara la restitución de su visa, previamente cancelada por el gobierno estadounidense.
Bonilla exigió a Ávila Olmeda que aclare cómo ingresó al país sin visa y quién gestionó su participación en dichas reuniones. Además, anunció que consultará a su equipo jurídico para evaluar acciones legales que protejan su honorabilidad y seguridad frente a las acusaciones.