En la conferencia matutina del 15 de julio de 2026, la mandataria Claudia Sheinbaum respondió a los señalamientos del director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, que acusó a funcionarios mexicanos de estar vinculados con organizaciones criminales. Sheinbaum calificó la declaración de “muy desafortunada”, “sin sustento” y “sin fundamento”, y la describió como una maniobra política.
La presidenta subrayó que su gobierno presentó una disminución del 48 % en homicidios dolosos, un indicador que, según ella, contradice cualquier vínculo entre la administración y el narcotráfico. “Si un gobierno está vinculado con un grupo delictivo no puede haber una reducción de los homicidios. Es una contradicción”, afirmó.
Sheinbaum también señaló que la acusación coincidió con la publicación del informe de seguridad, pero aclaró que los comentarios de Cole se realizaron la noche del lunes, durante la primera Cumbre de Estados Unidos Libre de Fentanilo, y no después del anuncio del descenso de homicidios.
En cuanto a la DEA, la mandataria exigió que la agencia concentre sus esfuerzos en combatir la producción, distribución y consumo de drogas dentro de su propio territorio y en investigar posibles casos de corrupción internos. “Hay muchas cosas que la DEA tiene que hacer en su propio país y dentro de su propia organización y no estar con declaraciones que en realidad son políticas”, declaró.
Sheinbaum reiteró la disposición de México para colaborar con autoridades estadounidenses, pero insistió en que la relación debe basarse en el respeto mutuo. Concluyó con un rechazo rotundo a las afirmaciones de Cole: “Negamos rotundamente las afirmaciones del titular de la DEA y lo conminamos a que trabaje mucho en Estados Unidos y dentro de su propia organización”.