La mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, rechazó en una conferencia matutina en el Palacio Nacional la propuesta del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reactivar las detenciones de migrantes en tránsito. La medida, que busca intensificar la captura de personas que cruzan la frontera, vulnera los derechos humanos de los ciudadanos mexicanos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según la presidenta.
Sheinbaum recordó los recientes fallecimientos de mexicanos bajo custodia del ICE y subrayó que la migración no debe considerarse un delito. "Si una persona comete un acto ilícito, corresponde a las autoridades procesarla conforme a la ley", afirmó, pero insistió en que los migrantes que residen y laboran en EE. UU., muchos con décadas de estancia, merecen un trato digno y la colaboración entre ambos países.
"Si hay una persona que lleva treinta años trabajando en los Estados Unidos, que ha sido contratado, que incluso en algunos de sus casos tiene papeles de trabajo, en otros no, pues que siempre haya respeto a los derechos humanos y colaboración con el país de origen, en este caso nosotros", señaló la presidenta.
El gobierno mexicano reiteró su postura clara: la política migratoria debe basarse en el respeto a los derechos humanos y en la cooperación bilateral, no en la criminalización de la migración. La declaración de Sheinbaum llega en medio de la creciente presión internacional para que EE. UU. revise sus prácticas migratorias y garantice la seguridad y dignidad de los migrantes bajo su custodia.