En la conferencia matutina del día de hoy, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, negó haber sido objeto de ningún desaire durante la ceremonia de premiación que siguió a la final del Mundial 2026, en la que España venció a Argentina.
Sheinbaum explicó que fue conducida a un túnel del estadio donde le informaron que entregaría el Balón de Oro al mejor jugador del partido. «Me dijeron quién era, me dio mucho gusto, es un orgullo», manifestó la mandataria.
Ante la difusión en redes sociales de supuestas escenas de falta de respeto, la presidenta aclaró que los jóvenes futbolistas estaban emocionados y concentrados. «Los jugadores argentinos estaban tristes por no haber ganado, lo cual es natural. Messi estaba muy concentrado y la delegación se dirigió a la zona del estadio con mayor presencia de su afición», precisó.
Sheinbaum señaló que, aunque en la transmisión se percibieron imágenes que podrían interpretarse como desaires, en ningún momento hubo actos de descortesía por parte de los jugadores. «Fue un momento normal, un muy buen segundo lugar, y a mí me dio mucho gusto», concluyó.
La presidenta reiteró su satisfacción por participar en el evento y por el reconocimiento al mejor jugador, sin que existiera ningún incidente que empañara la celebración.