El 21 de julio los residentes del fraccionamiento Villa San Miguel, en Saltillo, presenciaron un acto de crueldad animal que rápidamente se viralizó en redes sociales. Según testigos, la mujer identificada como Liliana N. habría atropellado al perro Rocky en tres ocasiones y lo arrastrado por varias calles, provocándole un politraumatismo severo y daño medular irreversible. El animal fue trasladado a la clínica veterinaria Pets Care, donde permaneció en terapia intensiva hasta su fallecimiento el 22 de julio.
El director de Pets Care confirmó que la causa de muerte fue un trauma medular agudo que dejó daño neurológico irreparable, además de múltiples laceraciones por el arrastre sobre el asfalto. La indignación de la comunidad local se trasladó a la esfera nacional cuando varios personajes del espectáculo utilizaron sus plataformas para exigir que el caso no quede impune.
El caso de Rocky se ha convertido en un símbolo de la lucha contra el maltrato animal en México, movilizando a la sociedad civil y a figuras públicas para exigir una respuesta contundente del sistema de justicia.