Más de 4 millones de visitantes provenientes de 80 países fueron atendidos mediante módulos especializados y programas de capacitación para prestadores de servicios, beneficiando a cerca de 600 mil turistas.
El mayor triunfo, según la jefa de Gobierno, fue el de la ciudadanía, que demostró que es posible organizar un evento de escala global con libertades, derechos, inclusión y participación ciudadana, consolidando a la Ciudad de México como un modelo de hospitalidad, democracia y convivencia.