Durante la conferencia de prensa matutina celebrada en Cuernavaca, Morelos, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, precisó que el caso de huachicol fiscal en Baja California no se circunscribe a la detención del exgobernador Ernesto Ruffo. Según la mandataria, la investigación ha revelado una trama más amplia que incluye a otras personas y a la empresa Ingemar, cuyo mayor accionista es Ruffo.
Sheinbaum explicó que Ingemar se dedicaba principalmente a la importación y distribución de combustible, sin otra función aparente. "Se dedicaba esta empresa a importar combustible y a distribuirlo para su venta, o sea, no es que tuviera otra función, sino que la principal función de esta empresa era importar combustible y distribuirlo", afirmó la presidenta.
El Ministerio Público Federal está indagando cómo se almacenaba el combustible proveniente de Estados Unidos y cuál era el proceso de distribución posterior. En ese sentido, la mandataria recordó que, junto con la detención de Ruffo, se emitieron otras órdenes de aprehensión y que las indagatorias continúan en curso.
Desde el Cuartel General de la 24ª Zona Militar, Sheinbaum rechazó categóricamente que el proceso contra el exgobernador panista sea un asunto político, subrayando la naturaleza delictiva del caso. El jueves, el exgobernador fue vinculado a proceso por presunta participación en delitos de delincuencia organizada y contrabando, dentro de un esquema de huachicol fiscal. Además, el impartidor de justicia inició proceso penal contra siete personas más vinculadas a la red de contrabando de combustibles.
La presidenta reiteró que las autoridades continuarán trabajando para desarticular la red y garantizar la legalidad en el sector energético, sin que consideren la persecución como una cuestión partidista.