En la última Mañanera del Pueblo desde el Palacio Nacional, el secretario de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, presentó una iniciativa conjunta con el Consejo Nacional de Ciencia y Educación (CONCIEO) para combatir la adicción a redes sociales y dispositivos inteligentes desde la infancia.
Delgado enfatizó la necesidad de visibilizar el impacto de estas tecnologías en la vida de los jóvenes mexicanos, citando la reciente regulación francesa que prohíbe el uso de redes sociales a menores de 15 años. "Cada país adoptará las medidas que considere pertinentes; en México, damos un paso firme hacia la prevención", afirmó.
La doctora Tania Jiménez García, directora general de CONCIEO, reveló la campaña que incluye un cartel informativo donde se advierte que las nuevas generaciones podrían perder hasta 20 años de vida por el uso desmedido de redes sociales. En la presentación, Jiménez explicó el efecto de la tecnología en el sistema de recompensa cerebral: mientras actividades como el ejercicio o la finalización de tareas generan una liberación moderada de dopamina, el uso constante de redes sociales produce una sobrecarga que lleva al cerebro a reducir la producción de este neurotransmisor, disminuyendo la capacidad de experimentar placer.
El fenómeno, según los especialistas, afecta tanto a adultos como a jóvenes, pero la vulnerabilidad es mayor en adolescentes cuyo cerebro aún está en desarrollo. Lucía Magis‑Weinberg, investigadora y directora del interACTlab (International Adolescent Connection and Technology Laboratory), describió cómo la exposición prolongada a estímulos digitales altera el desarrollo cognitivo y emocional de los adolescentes.
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, hizo un llamado a los padres para que supervisen el tiempo que sus hijos pasan frente a los dispositivos. Sheinbaum señaló que una encuesta reciente muestra que más del 70 % de los padres apoyan la regulación del uso de teléfonos en las escuelas, pero subrayó que el objetivo es ir más allá de la normativa y generar una conciencia colectiva.
La campaña propone, entre otras acciones, la difusión de material educativo en escuelas, la capacitación de docentes y la creación de espacios de ocio sin pantallas. Asimismo, se promoverá la colaboración con instituciones de salud mental para atender casos de adicción digital.
Con esta iniciativa, el gobierno federal busca sentar las bases de una política pública que proteja el desarrollo integral de niños y adolescentes, garantizando que la tecnología sea una herramienta de progreso y no una fuente de daño.