La mandataria de México, Claudia Sheinbaum, declaró en su conferencia matutina que el Ejecutivo no ha redactado todavía una iniciativa legislativa que prohíba el uso de teléfonos celulares en instituciones de educación básica. Sin embargo, reconoció que la medida ya está vigente en aproximadamente catorce estados del país, y que su extensión a nivel nacional sería un proceso relativamente sencillo.
Sheinbaum enfatizó que la prioridad del gobierno es abrir un proceso de discusión pública antes de presentar cualquier propuesta de ley, con el objetivo de construir consensos sobre el impacto de los dispositivos móviles y las redes sociales en niñas, niños y adolescentes. En este sentido, la presidenta explicó que las conferencias matutinas buscan sensibilizar a madres, padres de familia y a la propia niñez acerca de los efectos del uso intensivo de las plataformas digitales, especialmente durante etapas críticas de desarrollo.
La presidenta subrayó que el debate no debe centrarse únicamente en la esfera familiar o escolar, sino también en la responsabilidad de las empresas tecnológicas que administran dichas plataformas. Anunció que el próximo lunes se abordará un caso judicial resuelto en Texas, donde se acreditó que ciertos algoritmos están diseñados para generar adicción en los usuarios, mediante mecanismos como el scroll infinito.
Sheinbaum reiteró que, por el momento, no existe un proyecto normativo porque el objetivo inicial es escuchar a especialistas, docentes, familias y a la ciudadanía, incluyendo la participación directa de niñas, niños y adolescentes. La finalidad es elaborar una propuesta que reduzca los riesgos asociados al uso excesivo de redes sociales y dispositivos móviles, y que evalúe la necesidad de regular también a las empresas responsables del diseño de los algoritmos.
En conclusión, la presidenta aclaró que la medida de prohibición de celulares en escuelas aún no está formalizada a nivel federal, pero que el gobierno está comprometido a fomentar una mayor conciencia sobre los efectos de estas herramientas digitales y a definir, mediante amplio consenso, la posible regulación necesaria.