Durante la conferencia de prensa matutina, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, rechazó categóricamente que el proceso judicial contra Ernesto Ruffo, exgobernador panista de Baja California, tenga motivaciones políticas. La mandataria subrayó que se trata de un asunto estrictamente criminal, relacionado con presunto contrabando de combustible y fraude a la hacienda pública.
Sheinbaum señaló que, según las pruebas recabadas, la Fiscalía General de la República (FGR) dispone de elementos suficientes para sustentar la orden de aprehensión contra Ruffo y siete personas más involucradas en el caso de huachicol fiscal. "No tiene nada que ver con un tema político, es un tema criminal", afirmó la presidenta.
El caso, que ha generado amplio debate en los medios, se centra en la supuesta participación de Ruffo en la venta irregular de combustible, lo que habría generado un perjuicio económico al erario federal. La FGR ha iniciado la investigación y ha solicitado la detención de los implicados para avanzar en el proceso judicial.
Sheinbaum reiteró su compromiso con la legalidad y la lucha contra la corrupción, y pidió a la ciudadanía que permita que las instituciones actúen con independencia y sin interferencias partidistas.