Mario Delgado Carrillo, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), anunció desde su cuenta oficial en X la recuperación de Canal Once, subrayando que “ningún grupo puede mantener secuestrada su operación”. El funcionario elogió a la directora de la emisora, Renata Turrent, y al personal que, según él, recuperó pacíficamente el centro de trabajo y su acervo histórico audiovisual.
Delgado sostuvo que el canal, al servicio del pueblo mexicano desde hace décadas, volverá a operar bajo la gestión institucional y que las inconformidades de sectores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) continuarán siendo atendidas en las mesas de diálogo ya instaladas.
Sin embargo, la versión oficial choca con el comunicado emitido por los estudiantes que ocuparon las instalaciones desde el 21 de mayo. En sus redes sociales, los manifestantes rechazaron categóricamente que la recuperación se hubiera dado sin confrontación, alegando que el operativo del 2 de agosto se realizó sin aviso y fuera de lo acordado en la segunda mesa de trabajo, en la que participaron un subsecretario de Educación Pública y el área jurídica de la emisora.
Los estudiantes demandan explicaciones públicas a las autoridades educativas y a Canal Once, y presentan evidencia fotográfica y videográfica que, según afirman, documenta el estado del inmueble, el equipo técnico y el acervo audiovisual durante más de dos meses de ocupación. Asimismo, solicitan un peritaje o inventario de cadena de custodia, con carácter urgente, imparcial y con la participación de un representante estudiantil y de un notario o autoridad independiente, para dejar constancia objetiva de cualquier daño posterior al desalojo.
El conflicto se originó cuando, el 21 de mayo, estudiantes del IPN tomaron Canal Once para presentar un pliego petitorio que incluye demandas presupuestales, auditorías, cambios en la vida interna del instituto y denuncias de presuntas irregularidades administrativas. Hasta la fecha, la SEP mantiene que la recuperación se efectuó de manera pacífica y que las mesas de diálogo seguirán activas, mientras los estudiantes insisten en que la operación violó los acuerdos y ponen en el centro del debate la forma en que se ejecutó el operativo.
El desenlace de este enfrentamiento determinará no solo el futuro de Canal Once, sino también la dinámica de los diálogos entre autoridades federales y la comunidad estudiantil del IPN.